Todo se oculta,
la verdad se ciega,
tus ojos no dudan,
y tu mente no es cualquiera.
Nos acostumbramos a mirar,
no a ver,
solo nos falta tropezar,
pero ya hemos empezado a caer.
Nos hundimos,
ahí abajo está oscuro,
nos morimos,
y no nos ayudará ninguno.
No vemos,
solo miramos,
nos caemos,
y no nos agarramos.
No vemos,
solo miramos.
Tropezamos.
Lastimamos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario