Voces, os escucho,
creéis conocerme,
pero yo no me asusto,
jamás lograreis vencerme.
Voces, molestáis,
hago como que no os escucho,
vuestras palabras enredáis,
y la verdad no os entiendo mucho.
Voces, malditas,
estoy harto,
sois como dinamita,
apretáis mi mente como al saco el esparto.
Voces, marchaos,
no os necesito,
solo creáis caos,
y eso no es nada bonito.
Voces, lo sé,
que no existís,
que nadie os puede percibir,
que loco me vais a volver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario